LAREDO Y CENON DESTACAN EL ENRIQUECIMIENTO MUTUO TRAS 25 AÑOS DE HERMANAMIENTO

El municipio francés de Cenon acogió durante este fin de semana la primera parte de los actos de celebración del 25 aniversario de su hermanamiento con Laredo. Ambas poblaciones rubricaron el deseo de profundizar en una relación que ha arrojado un saldo de “mutuo enriquecimiento”, tal y como resaltaron sus respectivos alcaldes, Alain David y Ángel Vega. La villa pejina ejercerá a partir del viernes de anfitriona para poner el broche final a unas celebraciones que persiguen consolidar el camino de “fraternidad” iniciado en 1988 entre ambas ciudades.
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Una tarta con el escudo de Laredo simbolizó el momento dulce por el que atraviesa elhermanamiento, con la exploración de vías de colaboración en los ámbitos cultural, pedagógico y social como nuevos referentes. El postre fue degustado justo tras lafirma oficial del acuerdo que refrenda la voluntad de cenoneses y laredanos por proseguir su camino en común. El alcalde pejino recibió un obsequio conmemorativo de la efeméride e hizo a su vez entrega a su homólogo francés de la escultura“Abrazo”, obra del ceramista laredano Jesús González.Medio millar de comensales, pertenecientes al extenso tejido asociativo local, participaron junto a una delegación pejina integrada por 60 personas en la cena de gala servida en la cancha principal del recién inaugurado complejo deportivo de “La Morlette”. Junto a la nutrida representación institucional de ambos Ayuntamientos, asistieron responsables del Consejo General de la Región de Aquitania, así como los cónsules de Portugal, Maruecos y Senegal, países en los que se ubican distintas poblaciones con las que Cenon mantiene estrechas relaciones.

La música, omnipresente durante el largo fin de semana, se erigió en el mejor vehículo para canalizar los sentimientos de cercanía y amistad que presiden esta relación de amistad. La coral Canta Laredo se convirtió en sí misma en metáfora de estas dos décadas y media de andadura conjunta. Esta agrupación surgió de manera espontánea en el marco de aquel primer hermanamiento, como un empeño por mostrar a los recién conocidos del extrarradio de Burdeos “cómo se canta en Laredo”. Veinticinco años después y tras cientos de conciertos a sus espaldas, los coralistas, guiados por la batuta de Jesús Piedra, brindaron un corto pero emotivo concierto con un repertorio en el que hubo lugar para canciones populares laredanas y para otras de alcance más universal, alguna de ellas en lengua francesa.

Actuaciones de charangas, grupos de break-dance o dúos melódicos de fusión entre sonidos hispanos y galos pusieron la banda sonora a un encuentro que tuvo espacio para contrastar la vitalidad de las asociaciones de un municipio de 23.000 habitantes que se enorgullece de su carácter intercultural. Un exponente de dicha identidad es el colectivo de amigos de la canción española denominado “Clavelitos”, entusiastas impulsores de iniciativas para revitalizar el hermanamiento. Su exposición conmemorativa se convirtió en un pequeño homenaje a las costumbres y tradiciones de dos pueblos que consideran un tesoro su larga andadura en común.Asimismo, se firmó un convenio de colaboración a tres bandas entre el los dos Ayuntamientos y el Centro Cultural Rocher de Palmer, para fomentar el intercambio y la colaboración entre colectivos culturales de ambos municipios.

Precisamente su actual director, Patrice Claverie es, junto a David del Río, director de la Casa de Cultura Doctor Velasco, uno de los baluartes de este acuerdo enriquecido a lo largo de estos años por multitud de pequeños encuentros e intercambios en ámbitos como el cultural, el deportivo y el educativo.La plazade Laredo en Cenon y el parque de Cenon en Laredo ejemplifican hasta qué punto ha calado en ambas ciudades el deseo por avanzar en una senda común. Una inquietud cuyo carácter imparable encarna el convoy del tranvía bautizado con el nombre de Laredo. La villa pejina será a partir del viernes la estación de destino en la que los ciudadanos de ambos municipios sigan dando vida un hermanamiento que apuesta por involucrar a la juventud. Un patrimonio que ha jalonado de hermosos recuerdos e ilusionantes proyectoslos 400 kilómetros de distancia que median entre la capital de la Costa Esmeralda y este enclave en el corazón de La Gironde.